Cuando se habla de construcción sostenible, el foco suele ponerse en la reducción de emisiones o en la huella de carbono. Sin embargo, hay un aspecto igual de importante que afecta directamente al día a día de quienes habitan un espacio: la calidad del aire interior.Pasamos la mayor parte del tiempo dentro de edificios, ya sea en casa, en la oficina o en espacios públicos. En ese contexto, la envolvente del edificio —fachada, cubierta y suelo— no solo define el consumo energético, sino también el ambiente que respiramos. En este punto, los materiales aislantes juegan un papel mucho más relevante de lo que parece.Read more